UPyD: lo que nos une

Cita

"Las artes que faltan en una Nación, siendo provechosas, es necesario introducirlas y esto se consigue o enviando naturales que las aprendan y traigan de fuera o trayendo artistas extranjeros hábiles que las enseñen en España. Si se hace uno y otro a costa del público llegarán los oficios más fácilmente a su plena perfección."
Conde de Campomanes.
(Discurso sobre el fomento de la industria popular. XVII).

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Francisco Javier Alexandre Hurlé.

Francisco Javier Alexandre Hurlé.
Todas las opiniones expresadas en esta bitácora responden a mi única opinión personal y no vinculan a ninguna persona ni institución más.
"Mala tempora, laboriosa tempora, hoc dicunt homines. Bene vivamus, et bona sunt tempora. Nos sumus tempora: quales sumus, talia sunt tempora" (Agustín de Hipona - siglo IV).
Los hombres dicen que son malos tiempos, tiempos difíciles. Vivamos bien y los tiempos serán buenos. Porque los tiempos somos nosotros. Tal como seamos, así serán los tiempos.
martes, 3 de mayo de 2011

El otro día un amigo me preguntó por qué participaba en la lista de UPyD, que es un partido claramente minoritario en número de afiliados y sin opciones de gobernar y no me había apuntado en el PP o en el PSOE que tienen muchas más opciones de lograrlo y, por lo tanto, de conseguir hacer cosas. Implícitamente en su pregunta estaba sugerida la idea de que la militancia o el voto útil es el que apoya a uno de los dos partidos grandes.


Le expliqué que en mi opinión estaba equivocado y que el afán de proxelitismo (buscar el mayor número de adeptos posible) está en la naturaleza propia de las religiones pero no en el código genético de los partidos políticos. Dudo mucho que esté demostrado que en política la cantidad haya supuesto nunca la calidad y menos aún que la garantice.

De hecho, en mi opinión, una de las bases de la democracía (por ahora el mejor de los sistemas conocidos) no es que la mayoría garantice la elección correcta. Al contrario, la democracia sólo es una forma práctica de alcanzar acuerdos sobre lo que debe o no hacerse sobre una determinada cuestión. Ser más en número, no nos asegura estar en posesión de la verdad. Sólo es un método que nos permite decidir lo que vamos a hacer basándonos en el acuerdo prefijado de que este sistema es el mejor de los posibles para tomar decisiones.

Incluso hay quien defiende que ni siquiera es la más justa de las formas posibles y que sólo se ha impuesto porque es la más práctica y la que menos complicaciones supone. Lo más sencillo sigue siendo asignar un voto a cada elector y hacer el recuento para terminar afirmando que la opción más votada es la seleccionada. ¡Imagínese la complicación que conllevaría asignar pesos específicos diferentes a cada votante en función de alguna propiedad cualitativa!

Desde este análisis es más importante militar en un partido capaz de influir en las tomas de decisiones que en otros partidos donde éstas se imponen por la fuerza de los números. En política se busca convencer a nuestros iguales de lo que creemos que es mejor. Para tratar de convertir a los otros a la verdad ya están las religiones fundamentalistas. Pretender ser muchos para ganar no es el objetivo. El fin es poder expresarse en todos los foros para convencer al mayor número de personas posible. Porque con ello lograremos que se tomen las decisiciones con el mayor número posible de personas que han reflexionado sobre la cuestión. Y, como consecuencia, nos habremos acercado un poco más a nuestro objetivo último: lograr el éxito de tomar la decisión acertada.


Por eso prefiero militar en un partido poco numeroso en afiliados pero con ideas claras y bien fundamentadas, abierto al diálogo y a la discusión de opiniones distintas y que busca el consenso. Y por eso rehuyo de otros partidos más numerosos en militantes pero con menos ideas y, muchas veces, más innamovibles.

Es evidente que un partido muy numeroso con ideas claras y abiertas al diálogo sería lo óptimo. Pero como decía mi abuela, muchas veces lo mejor es enemigo de lo bueno y, posiblemente, este último objetivo sea una quimera inalcanzable. Mientras tanto me quedo con mi militancia en UPyD.